Producto Amigo
El desierto de Atacama es el desierto más árido del mundo. Se trata de una meseta poco poblada yendo de los Andes al Pacífico. Ofrece una gran variedad de paisaje y colores: salares, dunas de arena, lagunas, volcanes, oasis… Esta expedición le permitirá descubrir un maravilloso medio ambiente así como la cultura y los hábitos de la región.
Descubre los espacios infinitos con Juan, nacido en la región y comparte con él su pasión para el desierto de Atacama.
Numero de días: 10 días
Numero de días a caballo: 8 días
Promedio a caballo: entre 5 y 7 horas por día
Lugar de encuentro: Calama
Número de participantes: entre 3 y 8 personas
Nivel: Intermediario
Edad mínima: 12 años
Clima: Arido, muy caliente durante el día y frío hasta muy frío durante la noche
Fechas: El 10 de cada mes
Día 1: Llegada. Cena de bienvenida al rancho. Alojamiento al hostal con baño privado y agua caliente
Día 2: Cabalgamos hacia el Sur pasando por el oasis de Sequitor (zona agrícola de San Pedro) en dirección a las lagunas de color turquesa de Cejas. Allá se podrá observar a los flamencos y patos de la zona. El camping se hace al lado de la laguna, donde podrán bañarse según la temporada. El agua contiene tanta sal que no se necesita saber nadar. El contraste de los colores turquesa de la laguna y el blanco de la sal ofrece un espectáculo fabuloso.
Día 3: En dirección a las ruinas de Beter, donde los españoles establecieron su primer pueblo colonial. Los nativos ya estaban establecidos en esa zona desde más de 11 000 años. Continuamos nuestra cabalgata hasta Tulor, ruinas circulares de más de 3 000 años. Pasaremos la noche en el Oasis de Tulor, donde tendrán la ocasión de bañarse en los canales del oasis y de relajarse.
Día 4: Después de un suave galope en el valle de la Luna, descubrirán a las excepcionales formas geológicas, las grutas y las grandes dunas del valle. Desde la cornisa de la Cordillera de la sal se puede observar al valle de la Muerte. El camping se hace cerca de los petroglifos de la Piedra de la Coca, donde pasaban antiguamente caravanas de llamas que transportaban productos de los países vecinos. La piedra de la Coca era el lugar de predilección para escupir las hojas de coca masticada en camino por el buen viaje. Miraremos a las antiguas escenas de caza representadas por los petroglifos.
Día 5: A la orilla del rio salado se podrá observar otros petroglifos que encontraremos todo el día a lo largo del camino. Empezaremos la subida hacia el Cerro Curon, dominio de las vizcachas y donde instalaremos nuestro campamento para la noche.
Día 6: Cabalgamos hacia el oeste hasta el pintoresco pueblito de Rio Grande, de donde empezaremos nuestra subida en la Cordillera de los Andes. Tomaremos el camino de las antiguas caravanas de llamas. Esos caminos fueron utilizados durante años como único camino para los habitantes de los pueblos del altiplano que querían bajar a San Pedro. Siguiendo al Rio Grande que dio su nombre al pueblo, llegaremos al Bofedal de Machuca. Machuca es un pueblo del altiplano, ubicado a una altura de 4015m y que vive de la crianza de llamas. Haremos el campamento en Machuca al lado de una agradable laguna.
Día 7: Después de una buena noche de descanso y de un copioso desayuno, seguiremos nuestra cabalgata en dirección a la Quebrada de Turipiti. El altiplano andino les sorprenderá con sus paisajes infinitos, sus pampas y sus cañones.
El camping se hace en la orilla de un rio en la oasis de Guatin a una altura de 3 200m. Se podrán bañar en las cascadas naturales de agua tibia y relajarse en la arena.
Día 8: De Guatin se baja hacia la Quebrada del Diablo, impresionante cañón donde el diablo supuestamente hubiera hecho una aparición. Llegamos por fin al valle de Catarpe, donde el paisaje cambia radicalmente hasta hacernos olvidar que nos encontramos en el desierto el más árido del mundo. Catarpe es efectivamente el valle el más verde de los alrededores de San Pedro y es allá que estableceremos nuestro último campamento.
Día 9:Salimos del valle de Catarpe para entrar de nuevo en la quebrada del diablo que nos llevara hasta la antigua fortaleza prehispánica “Pukara de Quitor”. Tendrán la oportunidad de visitar a esas ruinas del siglo XII. El regreso se hace por el pueblo de San Pedro hacia el Rancho.
Tendrán toda la tarde libre para visitar y pasear en las calles de San Pedro, podrán ver su artesanía o simplemente descansar. En la noche un asado será organizado en el Rancho para la despedida. Aprox. 5 horas a caballo
Ultima noche al hostal con baño privado y agua caliente.
Día 10: Transfer al aeropuerto
Precio: 1250 euros por persona
Incluido:
No incluido: