Chile, Tierra de Caballos
El caballo sigue siendo un actor muy presente en la vida del campo chileno, en la vida cotidiana y en el folklore. Queremos compartir con ustedes la riqueza de las tradiciones ecuestres, para que descubran el corazón de Chile.

El rodeo
El rodeo chileno tiene muy poco que ver con el rodeo que se practica en Estados Unidos.
Esta original actividad consiste en dos jinetes que siguen a un novillo dentro de la medialuna, guiándolo en una especie de tenaza formada por las dos cabalgaduras; al llegar a una zona llamada “atajada” los jinetes deben detener al novillo de acuerdo a una serie de exigencias técnicas.
A pesar de ser un deporte chileno con más de 400 años de tradición, el rodeo recién fue reconocido como deporte nacional en 1962. La actividad actualmente da cuenta de una gran evolución, tanto en su reglamentación como en el perfeccionamiento de la práctica y la organización de sus eventos. Sólo pueden competir caballos de raza chilena inscritos, montados por jinetes con atuendo de huaso completo.
La temporada oficial se inaugura en Septiembre y se desarrolla hasta Abril, con alrededor de 320 competencias corraleras en el país, culminando en el Campeonato Nacional de Rodeo Chileno, que se realiza todos los años en la Medialuna Nacional de Rancagua, desde hace más de medio siglo.
La medialuna del rodeo, no sólo encierra jinetes, caballos y novillos, sino toda una tradición popular chilena, en la que se encierran costumbres, valores, oficios, vestuarios y objetos que son expresión de nuestra cultura rural y popular, que constituyen un valioso patrimonio vivo.
Para entender el rodeo
Un poco de vocabulario:
Media luna: Lugar en donde se practica el rodeo y las pruebas ecuestres chilenas. Se asimila un poco a la plaza de toros española.
Collera: Se trate del equipo de dos jinetes con sus respetivos caballos que participan al rodeo.
Apiñadero: Zona cerrada adentro de la media luna, en donde el novillo debe dar dos vueltas antes de salir a la cancha (parte principal).
Carrera: Una carrera incluye los siguientes movimientos: Primero, la collera debe dar dos vueltas al novillo dentro del apiñadero. Luego un integrante de la collera debe ir atrás del novillo (arreando) y la otra al costado del novillo (a la mano), esto se mantiene durante toda la carrera. Son 3 atajadas en total antes que hagan salir el novillo.
Punto bueno, malo: Si la collera no cometió ninguna falta dentro del apiñadero, recibe 1 punto bueno. En cada una de las 3 atajadas de la carrera pueden marcar hasta 4 puntos buenos según la zona. Así que el máximo puntaje sería de 13 puntos.
En el caso de que el jinete no lo lograra atajar el novillo y éste sigue su recorrido en dirección al apiñadero, el puntaje recibido será de 2 puntos malos (-2pts).
También existen faltas en la cancha, que es la parte entre las dos atajadas, la más frecuente es la tijera, que sucede cuando el novillo se devuelve entre los dos caballos.
Fuente: federación del rodeo chileno
Las carreras en pelo o a la chilena, que tienen por cancha un camino real, o una alameda, son las que entusiasman más a los campesinos. No hay para qué describir el júbilo de una de estas justas en que el jinete montaba tradicionalmente sin montura, sin espuelas, agarrándose solamente de las crines, llega a la metas. Muchas veces los jinetes son niños. En ocasiones se establecen condiciones: cuadra y media, jinete libre. Cuando hay carreras, cualquiera que sea la distancia, nadie, ese día, se queda en casa. Las mujeres, llevadas al anca, presenciarán como en una tribuna criolla esta fiesta de pura alma nacional. La carrera a la chilena no es un juego de azar, aunque se crucen apuestas. El interés de la ganancia es absolutamente secundario; la carrera se hace por la carrera misma, por el triunfo del animal y por el placer que experimenta su dueño. A menudo, los asistentes, los concurrentes a estas carreras se exaltan.. El fallo está dado, el Juez de la carrera, el Comisario y los vedores, dictaron su sentencia. (Oreste Plath)
Reglas
En las carreras a la chilena participan dos personas que hacen de ministros de fe: El gritón y el tercero. La tarea del gritón consta en gritar para que los caballos comiencen la carrera, este grito se hace siempre y cuando los caballos salgan parejos (juntos), cabe mencionar que las carreras a la chilena los caballos tiene aproximadamente 15 metros para salir y poder encontrarse. La tarea del tercero es observar el final de la carrera y dar un veredicto previa consulta al gritón por si la carrera ha sido gritada. En las salidas de cajón, la carrera es tarea del abridor previa autorización de los paradores de los competidores (ambos indican moviendo la cabeza), activar el mecanismo para la apertura de las puertas. En este caso el veedor o tercero antes de dar el fallo, consulta al abridor si la apertura fue normal.
La jineteada es una modalidad en la que el competidor monta por siete segundos un potro nunca domado, evitando agarrarse de la montura o la grupo o sostener la rienda con las dos manos
La Fiesta de Cuasimodo, es una fiesta religiosa de los campos de Chile que tiene una historia de mas de 150 años, y comprende el camino que tiene que recorrer el sacerdote para asistir a los enfermos que se encuentran impedidos para ir por sus propios medios a recibir la comunión a las iglesias, debido a los largos y difíciles caminos de las zonas rurales y la peligrosidad de estos en la antigüedad, los campesinos se unía para acompañar y proteger al sacerdote y el Cádiz en su peregrinación, naciendo a partir de esta costumbre esta fiesta.
Esta singular expresión de la piedad popular, definida por Juan Pablo II como un “verdadero tesoro del pueblo de Dios” (La Serena, 5 de abril de 1987), es el cumplimiento de una disposición establecida en el Concilio de Trento, de comulgar una vez al año, en Pascua de Resurrección. Con este objeto, el sacerdote lleva la comunión a los enfermos, ese día, acompañado de jinetes, ciclistas y carruajes engalanados, en un ambiente de devoción y alegría.
Posteriormente, los cuasimodistas fueron adquiriendo las costumbres propias de la cultura rural del centro de Chile y sus atuendos típicos, entre el pañuelo-que reemplazó al sombrero de huaso- y la esclavina, pequeña capa que deriva de la vestimenta sacerdotal. Hoy en día, además del caballo, los cuasimodistas se movilizan en bicicletas, triciclos y automóviles.
Actualmente la fiesta de Cuasimodo se celebra con especial colorido en parroquias de las comunas de Maipú, Quinta Normal, Cerro Navia, Quilicura, Lampa, Padre Hurtado, Peñaflor, Huechuraba, Isla de Maipo, Talagante, Melipilla, Curacaví, Renca, entre otras.
Hoy, es el gran día del huaso del valle central. Para el cuasimodistas, la llegada de tan significativo día tiene una larga preparación que se inicia, a veces, con meses de anticipación. Hay que repasar los arreos, hay que diseñar la decoración que adornará el animal o a la bicicleta: cintas, flores, telas. Se unen la fe y la historia de un pueblo que cabalga al encuentro con Cristo.
La trilla a yeguas
Constituía una fiesta que reúne a patrones y peones. Piños de yeguas amaestradas pisotean las gavillas de trigo, siendo arreadas por jinetes que las hacen corren en círculo. Es el gran torneo que gira alrededor de una parva, rodeada por un cerco, y ahí los huasos lucen sus mejores caballos y sus más vistosas mantas. La carrera es vertiginosa tras las bestias que corren, giran y regiran al grito de ¡Ah, yegua… ¡Ah, yegua…! Quince, veinte yeguas son colocadas en la era, y dos mocetones diestros y bien montados las hacen dar vueltas alrededor, a los gritos de ¡Ah, yegua…!, mientras las yeguas y los caballos corren pisando las gavillas y desgranando el trigo. En la trilla no debe faltar las cuecas, tonadas, se toman buenos vinos, los de la última cosecha y se comen corderos, gallinas y pollos. Hoy en día se siguen realizando trillas en pueblos chicos de la zona sur.
Los huasos son los campesinos que andan a caballo, caracterizados por su traje tradicional. Es un jinete experto y participa en los numerosos rodeos chilenos. Baila la cueca, baile nacional, con las espuelas puestas.
Video cueca a caballo : www.modyo.com/-tropix/video/190070
El traje de huaso se usa todavía mucho, y no solo para competir rodeos o bailar cueca. Se usa también para salir a caballo entre amigos el domingo, durante los días de fiestas Patrias…
La chupalla
Su nombre deriva de Achupalla, planta de origen vegetal muy común en algunas zonas del campo chileno. Con el material de esa planta, los artesanos desde tiempos inmemoriales tejieron y trenzaron un sombrero de copa muy parecido al característico usado por los huasos y que, posteriormente, quedó como “chupalla”.
Existen lugares tradicionales en el país, famosos por la elaboración de estos trabajos, como Chillan, Linares y Colchagua, provincia esta última donde se encuentra un lugar llamado La Lajuela y que se conoce como la capital de la Chupalla.
La manta
Es una de las más originales, características y definidoras prendas de vestir del huaso.
A través de generaciones, la manta corralera ha llegado a tener un diseño típico que se mantiene inalterable por parte de las tejedoras y por parte de los propios huasos.
Este tipo de manta, conocida como simple, es la que se admira en las medialunas de todo el país y son confeccionadas con hilo, hilo de seda o con lana en telares de madera. Se trata de una obra fina y varonil que otorga sello propio al más representativo personaje de nuestra nacionalidad.
En muchos rincones de Chile existen artesanos y artesanas que cultivan y conservan este noble oficio. Las más conocidas son las chamanteras de Doñihue, pueblo ubicado al interior de Rancagua en la VI Región.
La chaqueta
Así se llama tradicionalmente al vestón o chaquetilla que utiliza el huaso en su vestimenta.
De talle corto, con fuerte aire de traje español andaluz, adornado con botones en las mangas y costados, en las pinzas de la cintura.
Actualmente su presentación es muy sencilla, con solapas, bolsillos en sus costados y abotonados en forma sobria. Su uso es obligatorio para los participantes en los rodeos.
Se utiliza en invierno como abrigo, confeccionada en telas gruesas y oscuras. La chaqueta de verano es blanca y de tela liviana.
El chamanto
Se trata de una prenda artesanal de gran colorido y elegancia, que es el complemento de gala en la vestimenta del huaso chileno. Motivos de flores, hojas, frutas, animales y otros, adornan artísticamente su estructura tradicional, los que armónicamente distribuidos en los campos y labores se denomina chamanto.
Estas verdaderas obras de arte hechas a telar, en lana o hilo, están urdidas en cuatro capas, presentando de ese modo dos ases o caras. En uno de estos ases o caras, domina un color mas fuerte y oscuro; por contraste, su listadura y labores son de matices claros, orden que se invierte en el reverso. Todo este trabajo es rodeado por una huincha con los motivos centrales.
El chamanto es una obra de artesanía netamente chilena. Las artesanas de Doñihue, pueblo ubicado al nor poniente de la sexta Región, le han dado su sello característico de belleza y tradición.
El atuendo que compone la vestimenta típica de huaso consta de los zapatos, el pantalón, la chaqueta corta, la manta, la faja y el sombrero o chupalla.
El zapato : Con gran influencia del calzado andaluz, destaca por su elegancia y funcionalidad, se utiliza tanto en la ciudad como en las faenas del campo.
El pantalon: Es un pantalón de corte sobrio y recto se angosta en la bastilla.
La faja: Es una banda, generalmente roja, tejida en seda o lana que se lleva a la cintura. Sus extremos terminan en flecos, que deben caer al lado izquierdo.
El arriero
Los arrieros son hombres que traen su ganado a las tierras altas para primavera y verano (veranadas). En el otoño y en el invierno, los arrieros llevan su ganado montaña abajo, es decir, a las tierras bajas (invernadas). Todo esto con la intención de buscar óptimos valles ubicados en los faldeos cordilleranos para el pastoreo. La tradición se remonta desde los tiempos de la Colonia, e incluso, en la zona centro – sur del país los arrieros llevaban el ganado de Chile a Argentina y viceversa, actividad que hoy en día esta prohibida, debido a la fiebre aftosa como una de las razones principales.
Se puede decir que recorrer los Andes en la compañía de los arrieros es una vivencia espectacular, ya que ellos conocen todos los secretos de la montaña por sus siglos de tradición y experiencia. Fuente : www.tierradegauchos.com
En la zona de la Patagonia, se habla de baquedanos y no de arrieros.
La montura corralera: Se usa para el rodeo y en el campo en general. Tiene un casco de madera. Los estribos son igualmente de madera, idealmente de Quillay o Naranjo y son finamente adornados con tallados de flores o rosetones.
La montura de cordillera: Ideal para cabalgatas largas, tiene un casco metalico y unos pellones de oveja que la hacen muy cómoda. En general se usa con estribos tipo capachos (de cuero). Tiene dos cinchas.
La cabezada: es de cuero crudo, con detalles trenzados.
Las riendas: Tradicionalmente de cuero crudo trenzado, tienen a su final la huasca, para impulsar al caballo.
El freno o riendero: Se usan de varios tipos, cada uno con un uso particular. Pueden ser mucho más complejos que los usados en la equitación clásica.
El lazo: compañero del arriero, es de cuero crudo tranzado.
Las polainas: Protegen la pierna del jinete hasta la rodilla incluida. Son de cuero grueso con flequillos.
muy interesante de berdad
ariel gallardo said,
Noviembre 18, 2009 @ 13:36ojala las carreras a caballo duren para
siempre las amo